Hoy día 3 por fin me digno a escribir. Llevo queriendo editar una entrada desde hace días pero o no estaba con ánimos o simplemente no estaba inspirada. Pero hoy es un día especial ya que hoy mi niña y yo hacemos 2 años y 4 meses, por una parte me parece todo un record ya que no había mantenido una relación de más de 11 meses con ninguna otra persona, pero por otro lado me siento tan a gusto con ella que me da la sensación que llevamos toda la vida juntas. A veces me pregunto como he podido vivir todo este tiempo sin ella. Ahora mismo ni siquiera puedo imaginarme una vida en la que ella no estuviera. Toda mi vida gira a su alrededor, cualquiera lo diría puesto que vivimos a unos mil kilómetros, pero cada vez que me surge algún plan pienso en el tiempo que no podré pasar hablando con ella y que ojalá pudiera venir conmigo y compartir todos esos momentos con ella. Es entonces cuando me pongo a pensar en todos los momentos que no podemos compartir, todas las sesiones de cine a las que no podemos ir, todo los besos que no nos damos, todas las veces en las que necesitamos un abrazo y no podemos dárnoslo…son tantas cosas… que hacen que no pueda vivir de otra forma que esperando a que ella por fin este a mi lado…Pero lo importante es saber que una vez que vivamos juntas todo será perfecto y eso es lo que nos da fuerzas para seguir adelante. Sabemos que vale la pena luchar por nosotras, por una vida juntas, porque cuando estamos juntas no existe nada mas, solo ella y yo, y todo es tan mágico…nunca había conectado tanto con nadie y se que nunca lo haré. Se que es ella todo lo que estaba buscando, incluso mas de lo que nunca podía haber llegado a imaginar, es ella, la mujer de mi vida. Como leí una vez en un libro titulado “tres metros sobre el cielo” estar con ella, cada beso, cada caricia…es como tocar el cielo con un dedo y no solo eso, es como estar a tres metros sobre el cielo. Es difícil describir con palabras todo lo que una persona puede llegar a sentir por otra, y resulta irónico que algo tan difícil de describir pueda demostrarse con una simple mirada. Y es su mirada la que hace que me pierda en este mundo de emociones y sentimientos, es su mirada la que me dice todo sin decir nada, es su mirada la que al despedirnos me esta pidiendo a gritos que por favor nunca me separe de ella, es su mirada lo que me demuestra todo lo que nos amamos, y que en definitiva estamos hechas la una para la otra.
TE AMO CARIÑO, hoy y cada día de mi vida
Esther
miércoles, 3 de marzo de 2010
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